domingo, 8 de febrero de 2009

Por las noches antiguas y música lejana.

Siempre es conocido el hecho de la adaptación de novelas al mundo del cine y muchas veces estas no son realmente fieles al texto original. El caso que quiero hablaros no es para nada de éste tipo, bajo mi punto de vista.

Como sabéis por el post anterior, ando liada en época de exámenes y en teoría me tendría que encerrar en una biblioteca o en una sala, rodearme de libros y apuntes y estudiar hasta altas horas de la madrugada. Pero según que asignatura requiere otros métodos de estudio como por ejemplo la forma que me preparo para el examen de Teoría del Lenguaje Cinematográfico. ¿Cuál es la mejor forma de preparar esta asignatura? Mirar películas e ir captando los planos, angulación de la cámara, tratar de distinguir los movimientos de cámara y los métodos de transición de plano a plano (entre otras muchas cosas). Otro punto que tratamos en esta asignatura fue la adaptación de la novela a la gran pantalla y fue esto lo que hacía tiempo que no comprobaba.

Hace un par de días me dirigí a la biblioteca de casa para leer alguna cosa diferente a lo que estoy acostumbrada a leer y encontré entre los diferentes libros que tenemos Los Puentes de Madison County de Robert James Waller. En cierto modo sentí un poco de recelo leerme la obra ya que había visto con anterioridad y varias veces la película dirigida por Clint Eastwood y me daba miedo ver grandes diferencias entre una y la otra y en consecuencia desprestigiar la novela o bien la película. Hablé con mi madre, la cual se había leído el libro antes de ver el film, y me dijo que no me decepcionaría en ningún momento y que seguro que mientras lo leía me vendrían a la mente las escenas de la película.

Abrí el libro y empecé a empaparme de la historia real de Francesca Johnson y Robert Kincaid. Iba pasando las páginas a una velocidad que hacía tiempo que no lo hacía con ningún libro. Realmente mi madre tenía razón, la descripción de las situaciones era totalmente iguales a la película y eso que hacía años que no la veía. Sorprendentemente ayer al terminar la novela me vi llorando, emocionada, por la historia y la situación que vivieron los personajes igual como me ocurre al ver el film.

Ésta mañana he visto de nuevo la película. Y, como ya me había acabado de dar cuenta ayer, la gran adaptación hecha por Eastwood de la novela para el cine. La interpretación tanto de Meryl Streep como la de Clint Easwood es excelente, la fotografía de la película inmejorable y la banda sonora una delicia para los oídos. La recreación de los espacios descritos en el libro, como el caso de la cocina, es sublime… la mesa de formica amarilla, la nevera, la radio, las cortinas, la puerta con la mosquitera… Por no hablar de la adaptación literal de los diálogos de los protagonistas que aparecen en el film, esto hace que nos remita de una forma más fiel a la novela. Como es normal en el film el hilo conductor de la historia es distinto al que encontramos en la novela. En la gran pantalla la historia es introducida gracias a los flashbacks en la lectura de los diarios de Francesca por parte de sus hijos, Carolyn y Machael, tras muerte de su madre y la lectura de sus últimas voluntades. En la novela nosotros somos, en cierto modo, los lectores de los diarios de Francesca Johnson y conocemos de primera mano sus emociones y sus sentimientos hacia el fotógrafo del National Geographic.

Para terminar sólo me gustaría expresar mi satisfacción al ver y leer las ambas versiones de la historia y ver que tanto una como la otra me ha emocionado de una forma que no esperaba no tan solo por un motivo argumental sino que también al ver que no siempre es imposible hacer una buena versión para el mundo cinematográfico de una magnífica novela.

“Sólo tengo una cosa que decir, una sola; nunca volveré a decírsela a nadie, y te pido que la recuerdes: en un mundo de ambigüedades, esta certeza viene una sola vez, y nunca más, no importa cuántas vidas le toque a uno vivir”

Los Puentes de Madison County, Robert James Waller

3 comentarios:

Alhana dijo...

Lo cierto es que hay pocas películas, sea por los motivos que sea, tan fieles al libro como ésta. La escena en la que no puedo dejar de llorar en ambas versiones es en la que Robert y Francesca están en la carretera cada uno en su coche, esperando para llegar al cruce que los separará para siempre. ¿Es también la tuya?
Un abrazo y ánimo con esos exámenes.

El Arte del Arte dijo...

Ui Ui Ui.... yo allí ya llebo un buen rato llorando en la peli...
De esa escena el momento en que estan las dos camionetas estan una delante d ela otra, el semaforo se pone en verde y Robert le da aquellos momentos a Francesca para saltar de la camioneta para rse con él y el marido de ella le da prisa para que arranque... es un momento de rabia acerca el marido, melancolia por lo que viviero los dos en sos quatro dias, pena por saber que se separaran y no e volveran a ver...
Pero en el libro me entró la llorera en el momento que Francesca recibe el paquete por parte de los abogados de Robert con sus cosas y encuenta la nota que dejo en el puente...
Bueno también tengo que aclarar que yo lloro con qualquier peli... soy llorona por naturaleza...
Mil besazos y mil gracias por postear!!

Pigmalión dijo...

Hola:
Siento colarme en este blog como un pequeño intruso. Andaba navegando por la red tras una semana de desorientación y de rabia por la pérdida de mi relación con una mujer.

Siento mucho desahogarme en el blog de una persona que no conozco y de decir que un amor así es posible fuera del cine. Pero no puedo dejar mi enfado porque no entiendo cómo uno puede irse sin más dejando la mitad de tu corazón para siempre. Yo no puedo. Mi historia ha sido la misma solo que duró nueve meses. Y los motivos de su final son los mismos; proteger a la familia.

Hace mucho que no puedo volver a ver esta película ni releer el libro. Estoy tan enfadado con Francesca que no puedo creer que dejara irse a su alma gemela o como se quiera llamar.
Cómo puedes enseñar a tus hijos a luchar por lo que quieren si doblegas tu sentimiento por un montón de prejuicios y normas sociales, ¿por qué Francesca, por qué?...
No puedo entender que si tanto amaba a Francesca le pudiera ser capaz de decirle que abandone a su familia por él¿Por qué Robert, por qué?.
Por qué siempre se plantean estas condenadas posturas tan radicales donde se tenga que arrancar uno el corazón tomando una de las dos opciones.
Yo prefiero la zona gris. Es más difícil pero nunca tienes que arrancarte de cuajo el corazón. Soy un romántico o un tonto.
La película es preciosa y leer el libro despues de verla tiene el encanto de vivir más de cerca lo que sucede en el film.
Si lo piensas bien y eres un poco frío no deja de ser una "peli" de cuernos , pero a mi juicio lo que la hace interesante es la aparición de los hijos como protagonistas y causantes, en cierto modo, de la pérdida del gran amor de su madre.
Perdona el ladrillazo de comentario, Un saludo.