jueves, 19 de febrero de 2009

Roma... la cittá eterna

Recuerdo la sensación hace 8 años, cuando aun era una chiquilla de 16 años, de poder conocer la ciudad eterna, la ciudad del amor. Nos íbamos de viaje de fin de curso con el colegio a Roma. Nervios, ilusión, amistad, risas, fotos, pasta, monumentos, historia, cultura, arte… todo esto y mucho más esperábamos encontrar en la capital italiana.

Salimos tempranísimo de Sabadell, parece que fuera ayer cuando el viernes antes de irnos íbamos pegando gritos por los pasillos del colegio diciendo “¡El domingo a las 5.30h en la puerta de cole!”

Y así fue, el día D a la hora H nos encontramos, subimos al bus de camino al aeropuerto, muchos de nuestros padres nos acompañaron para despedirse. Embarcamos y… ¡a volar! Llegamos a Roma, fuimos a la zona de Termini, donde teníamos nuestro hotel… solo llegar la gran desgracia del robo del dinero por parte de unos huéspedes del hotel mientras los profesores hacían el check in en el hotel… Las ganas de Roma se esfumaron, 50 adolescentes diciendo que querían ir al aeropuerto a buscar los ladrones pero nuestro afán para emular a Indiana Jones desapareció y queríamos volver a casa. (Suerte al ser un colegio de monjas había una congregación del colegio en el barrio del Trastevere y nos prestaron lo necesario para nuestros días en la ciudad)

El día continuo “bonito” con varios robos a varios compañeros en el metro y un intento de robo también a una profesora en plena calle… los ánimos estaban bajo cero hasta que empezamos a ver emplazamientos dignos de postal… la Piazza Spagna fue la primera que divisamos, nos sentamos en las escaleras, miramos el movimiento de la gente, disfrutamos de la Barcaccia de Brunelleschi… seguimos paseando y aunque la Piazza Spagna nos subió un poco la moral aun estábamos un poco tocados… andábamos por al calle y de repente escuchamos ruido de agua… ¿Qué será? Pasamos la esquina que nos ocultaba el enigma y… ¡¡la Fontana di Trevi!! Creo que fue un aliciente para todos. Nos sorprendió al verla, sinceramente todos nos la imaginábamos más grande de lo que es pero su esplendor, su magia, sus esculturas… era la primera vez que estaba frente “Un Miguel Ángel” y me llenó hasta la medula. Pero ahí no acaba la historia… de repente oigo una voz diciendo “¡¡Es Leo DiCaprio!!” nadie se creyó a esa voz, lo volvió a repetir… nos giramos y… “¡¡Oh, es él!!” (Emulando el libro de Maruja Torres) corrimos detrás de él hasta que entro en un coche… Parecía que la suerte había cambiado en cuestión de segundos.

El viaje siguió a la perfección. Y creó que fue allí donde se me acabó de destapar mi vena por al historia del arte... mientras mis compañeros se sentaban al entrar a una iglesia, después de haber visto muchísimas, yo seguía paseando por las naves laterales y la central contemplando los frescos, las esculturas y la disposición arquitectónica. Después de todo lo visto y vivido en Roma solo me quedo con un recuerdo que fue imborrable… lo sigo teniendo en la mente como si esta mañana hubiera estado allí, la Capilla Sixtina.

Cierto es que todo el mundo habla maravillas de ella pero no es hasta que no estas dentro y ves todo lo que realizo el genio de Miguel Ángel no lo puedes llegar afirmar. Recuerdo a mis compañeros entrar y pegar un vistazo y decir que estaban listos para irse pero yo no, yo quería quedarme más rato, mirar y remirar, si pudiera tumbarme en el suelo y captarla en su esencia… se que suena cursi o frikie pero incluso la sensación de dejar caer una lagrima para ver aquello que tenia delante de mi que tantas veces había admirado en los libros.

Eran tal y como cuento las sensaciones de una niña de 16 años que espero poder a retomar o ver desde otra perspectiva a los 24.
En cierto modo me da miedo. Miedo al ver las cosas distinta a como las vi en su día. Miedo a recordar a algo con un encanto especial y ver que no estaba en lo cierto. Aunque creo que es posible que no ocurra.
Mis conocimientos acerca de la ciudad son muchísimo más mayores que en anteriormente, tanto desde el punto de vista de la Roma clásica a la Roma renacentista y barroca. Ésta vez sabré lo que estoy viendo, sabré su historia y su porque… supongo que la visión será mucho más amplia y no será ni mejor ni peor el recuerdo, simplemente será diferente.
Os dejo un video de artehistoria.com que he encontrado en internet, espero que os guste y que podais disfrutar un poquito más de la ciudad:


http://www.youtube.com/watch?v=f9o7U9K1iUU

5 comentarios:

Alhana dijo...

Ya nos contarás si en este viaje te encuentras también a Leonardo DiCaprio... o no ;-)

Espero que te lo pases muy bien, seguro que no te sientes decepcionada en absoluto, y por supuesto, tienes permiso para acosarnos a fotos y detalles a tu vuelta.

¡Besos!

El Arte del Arte dijo...

jajajaja Nuria a ver si es verdad y me lo vuelvo a encontrar!!!
Evidentemente que colgare fotitos de mi estancia en Roma... no lo dudes!!
Mercie por leerte el post, reconozco que este ha sido un poco chapas ;)
Besines

Alhana dijo...

Chapas en absoluto, que de vez en cuando nos gusta "cotillear" y ponernos al día en las vidas de los autores de los blogs que visitamos...

El Arte del Arte dijo...

jajaja pues me alegro que no haya sido un articulo pesado :)
Es posible que cree un nuevo blog, el lunes empiezo las practicas en un museo... a ver si me decido a contar mis experiencias
Besos

Carmen Martínez Torrón dijo...

Ya me habían avisado de los robos de Roma.. pero madre mía, con vosotros se cebaron! >:O