lunes, 27 de julio de 2009

Las Mujeres y el Arte: Gerda Taro

Ayer por la mañana pude disfrutar de la exposición de fotos en el MNAC de Robert Capa y Gerda Taro bajo el titulo “Això és la Guerra!”. La Exposición nos mostraba de forma diferenciada los trabajos realizados por Capa y Taro durante varios conflictos bélicos entre ellos sus famosas fotos de la Guerra Civil Española.

Realmente la exposición se lleva su interés la parte de Capa ya que como fotógrafo de guerra era de los más importantes a finales de los años treinta pero sorprendentemente me sorprendió la figura de Gerda Taro.
Las fotos de Robert Capa las podríamos clasificar como fotoperiodismo. Él, básicamente, se centró en fotografiar las acciones que llevaban a cabo el bando republicano en el campo de batalla pero por el contrario Gerda se dedico a buscar la vida en el campo de batalla, como era un día a día en él y como vivían y como eran los milicianos y milicianas republicanos.

Sinceramente me gustó muchísimo más la forma de ver tras el visor de Gerda que no de Robert. Sus instantáneas tienen un fondo, un sentimiento, una historia que tan sólo verlas nos imaginamos en la mente. Nos imaginamos los diálogos entre las milicianas en el campo de batalla; nos imaginamos lo que le pasa por la mente al niño huérfano tomándose un plato de sopa; nos imaginamos la historia amorosa entre una pareja de milicianos sonriendo sentados en unas sillas en un momento de descanso; nos imaginamos la sensación de entrar en una sala de reconocimiento de cadáveres con los civiles tumbados en sus lechos… Son imágenes duras, muy duras pero reales. Ella supo captar todas estas historias con encuadres simples, composiciones limpias y con una verosimilitud que hace que el espectador se estremezca ante ellas.



Biografia

Gerda Taro se llamaba en realidad Gerta Pohorylle, y era hija de judíos polacos. A pesar de sus orígenes burgueses, desde muy joven entró a formar parte de movimientos socialistas y obreros. Por eso con la llegada de los nazis al poder, y tras haber sufrido una detención, decidió huir con una amiga a París.


En París conoció por casualidad a Andre Friedman, un judío húngaro que intentaba ganarse la vida como fotógrafo. Gerda y Andre se hicieron novios, y Andre le enseñó a Gerda sus conocimientos de fotografía.


Como no les iban bien las cosas, y no recibían trabajo, se les ocurrió una curiosa idea. Inventarían un personaje llamado Robert Capa, que supuestamente era un reputado fotógrafo llegado de Estados Unidos para trabajar en Europa. Como es tan famoso, vende sus fotos a través de sus representantes: Friedman y Pohorylle, al triple del precio que un fotógrafo francés. Este truco funciona perfectamente y al poco tiempo reciben montones de encargos y por fin ganan dinero.

En 1936 da comienzo la Guerra Civil Española, que marcaría decisivamente a ambos. Se trasladan a España para cubrir el conflicto. Fueron testigos de diferentes episodios de la guerra, y realizaban reportajes que luego eran publicados en revistas como "Regards" o "Vu".

Al principio la marca "Capa" era utilizada indistintamente por ambos. Luego se produjo cierto distanciamiento entre ellos y Andre Friedman se quedó con el nombre de "Robert Capa".

Del trabajo de Gerda en solitario su reportaje más importante fue el de la primera fase de la batalla de Brunete. Gerda fue testigo del triunfo republicano en esta primera fase de la batalla. Este reportaje fue publicado en "Regards" el 22 de julio de 1937 y dio a Gerda un gran prestigio.

Sin embargo poco después las tropas franquistas iniciarían un feroz contraataque, y Gerda decidió volver al frente de batalla en Brunete. Allí Gerda fue testigo de los salvajes bombardeos de la aviación del bando nacional, y realizó muchas fotografías, poniendo en riesgo su vida. En aquel infierno murieron miles de republicanos y finalizó en derrota.

Gerda Taro perdió la vida en un accidente durante el repliegue del ejército republicano. Gerda se subió al estribo del coche del General Walter (miembro de las Brigadas Internacionales). En un momento dado, unos aviones enemigos volando a baja altura hicieron que cundiera el pánico en el convoy y Gerda cayó al suelo, tras una pequeña elevación del terreno. En ese momento un tanque republicano entró marcha atrás al camino saltando la elevación tras la que se encontraba Taro y cayendo sobre ella. La cadena del carro de combate la destripó, por lo que fue trasladada urgentemente al hospital inglés de El Goloso de El Escorial. Allí murió pocas horas después, en la madrugada del 26 de julio de 1937, seis días antes de cumplir 27 años. Su cuerpo fue trasladado a París, donde recibió todos los honores como una heroína republicana.

(Fuente: Wikipedia)

Tras ver la exposición y conocer un poco más la figura de esta fotografa sin lugar a dudas me gustaría poder llegar a ser un poco como ella. Luchar por unos ideales tras un visor y mostrar al mundo la cruda realidad del momento en que vivimos.

Así que en honor a Gerda… Salud y Republica!

1 comentario:

Isabel Romana dijo...

Me gustaría ver esa exposición. He oído hablar de ella y de la relación amorosa entre ella y Capa. Dramáticamente, Gerda murió la víspera de regresar a Paris, donde él la esperaba. Una mujer extraordinaria, sin duda, y digna de la mayor admiración. Saludos cordiales.