lunes, 2 de noviembre de 2009

"Dies Irae" Carl Theodor Dreyer (1944)


Hacía tiempo que tenía pendiente una sesión de cine con Dreyer. El cine que realiza es denso dentro de su simplicidad así que se tiene que estar prevenido a lo que se va a visualizar.

El sábado me decidí a ver Dies Irae, como digo al tenía pendiente desde hacía tiempo (Igual que Orden y Gertrud, que siguen a la espera de una sesión.) me conciencié a lo que iba a ver y… “¡Luces, cámara y acción!”

¿Que decir de la película? Es una obra maestra que debe verse una vez a la vida. Dejo una pequeña sinopsis que he encontrado por Internet para situar a todos aquellos que no han visto la película:

“Marta de Herlof es acusada de brujería y condenada a la hoguera. Acude en busca de ayuda a casa del Pastor de la Iglesia, Absalon, para que la salve de la misma manera que salvó a la madre de su joven y actual esposa Anna. Este se niega y Marta le amenaza con denunciar el hecho pues, según la ley, la hija de una bruja también debe morir en la hoguera.”

Si alguien ha visto alguna película de este gran director verá que sigue sus características típicas de toda su producción: Simbolismos por doquier en las escenas (en Dies Irae se ve una gran cantidad de cruces en formas de sombras en los fondos de las escenas, y una muy clara tanto en el encabezado como en el fin de la película, las cuales nos hacen pensar en como puede acabar todo); grandes silencios creando más tensión en las escenas; planos cortos muy interesantes donde se pueden ver realmente los personajes como son (no son tan cortos como en su película Juana de Arco pero se le asemejan); su falta de maquillaje en todos los actores (es un punto que me gusta de Dreyer no disfraza a sus actores con algo que no son o quieren aparentar ser) son lo que se ve; los movimientos de cámara también delatan al director, algunos planos fijos, planos (algunos) bastante generales pero todos con escaso movimiento que hacen que el ritmo del film sea más lento; y para finalizar la escenografía sigue siendo austera y fría como se ve también en Juana de Arco.

Como no os al recomiendo que la veáis. Eso si, advertiros que no esperéis ver una película con un ritmo rápido y amena (de esas que son duras pero que el tiempo pasa volando como por ejemplo “El niño con el pijama de rallas” o “Philadelphia” -se que son ejemplos bastante alejados temporalmente al film que hablo en el articulo pero pueden servir de referencia-) sino que es una película lenta, seca, amarga y complicada. Soy consciente que todos estos adjetivos hacen tirar para atrás a cualquiera pero no tengo que decir una cosa por otra y luego os encontráis con la realidad.

Como he dicho en el inicio tengo pendiente aun Orden y Gertrud así que una vez las visualice ya os haré una pequeña mención en el blog.


1 comentario:

M@riel dijo...

Hola, Glo!
Hace ya que no te visito, pero no de nuevo me encuentro por aquí. Excelente artículo y película con muy, muy buena pinta. Me la apunto, sin duda.
Un abrazo!