lunes, 17 de noviembre de 2008

De 2D a 3D

Ya desde los antiguos las matemáticas y el arte han estado unidas de una forma especial. Ya sea en busca del canon, ya sea en busca de proporciones o simplemente para crear la perspectiva estudiada por Alberti.

El arte contemporáneo siempre nos llega como algo caótico, sin orden ni concierto y sin ninguna regla a seguir ya que lo que importa son las sensaciones que pueda transmitir de una forma u otra una obra. Pero estudiando bien el periodo también vemos que hay una rama de éste gran conjunto que tiene unas bases matemáticas muy claras y gracias a ellas estas obras existen. Éste movimiento es el conocido como Op-Art.

No es una tendencia demasiado conocida y muchas personas son las que ponen cara extraña cuando les explico que me interesa este género. A continuación de mirarme de forma rara siempre me formulan la misma pregunta ¿Qué es el Op-Art?
Aquí es cuando me quedo callada para poder explicar de la mejor forma posible en que consiste esta disciplina. Seguidamente les digo algo parecido a: el Op-Art es movimiento pictórico que trata de crear desde una base bidimensional algo tridimensional y en ocasiones dotar de movimiento un representación estática.
La gente sigue mirándome con cara de extrañeza y a menudo les pongo por ejemplo algunas imágenes de ilusiones ópticas que podemos ver en libros o bien en los típicas presentaciones de Power Point que nos pueden pasar por correo electrónico… es aquí cuando, a veces, ya entienden el movimiento.

Este género pictórico, por decirlo de algún modo, lo conocí en mi etapa preuniversitaria en el instituto (incluso una de las preguntas del examen de selectividad entraba una de las obras más populares del movimiento). Jamás había escuchado hablar pero al ver las proyecciones de los más importantes representantes me quede fascinada y empecé a informarme.
El Op-Art nació en EUA el 1958 pero el nombre no se acuño hasta 1964 en un articulo de la revista Times donde se hablaba de unos artistas que pretendían crear ilusiones ópticas como forma de obra de arte (Optical-Art). Un año después, en el 1965, se creo una exposición, bajo el titulo The Responsive Eye, en el MOMA donde los principales autores del movimiento presentaron sus obras de arte, fue después de ella cuando se consolidó éste estilo. Este arte está influenciado por el suprematismo, el constructivismo, el De Stijl y la gran fabrica de arte contemporáneo, la Bauhaus.

Hay muchos grandes artistas del Op-Art pero personalmente me quedo con el maestro de Maestros, Victor Vasarely.
Húngaro de nacimiento (Hungría 1906- Francia 1997), primeramente se interesó y curso la carrera de medicina pero la abandono para dedicarse al mudo artístico centrándose en el mundo abstracto donde se sintió atraido por Mallevich y Mondrian. A principios de los años 30 se trasladó a París donde trabajo como grafista. Fue en paris donde crea su primera obra de Op Art, considerada la madre de todas las venideras: Zebra.

Zebras, 1950, Vasarely

Se creó un modelo propio de arte abstracto basado en formas geométricas dotadas de efectos ópticos de movimiento y ambigüedad de formas. Utilizo varias materias pero siempre creando sus obras con los mínimos colores posibles.

Interesante su obra y sus resultados. Dejo algunas obras de su colección para que las podáis disfrutar.

Triond, 1973, Vasarely


Boo, 1978, Vasarely

Vega-Kontosh, Vasarely

Arlequín, 1935, Vasarely

El arte contemporáneo es, o un aprendizaje, o una farsa
Elliot Gould

martes, 11 de noviembre de 2008

Inocencia tétrica

Mark Ryden en su estudio

Normalmente podemos decir que conocemos a los artistas por sus obras colgadas en las paredes de los museos o en las galerías de arte. A menudo, sobretodo en el mundo del arte contemporáneo, te quedas con el nombre del artista o el de la obra que te ha impactado y una vez en casa indagas sobre el y su obra a través de Internet.

Como conocí el artista que dedico el espacio no fue así. Lo hice a través de un programa de televisión dedicado al mundo de los tatuajes, Miami Ink. Una chica quería hacerse una reproducción de uno de los dibujos del artista en la parte baja de la espalda. Al verlo me quedé fascinada por el dibujo. Era macabro pero a la vez precioso.
Evidentemente que quedé con el nombre del artista y me fui de cabeza al ordenador a buscar más obras de él. Su nombre es Mark Ryden.

Al ver su galería en primera instancia puedes ver imágenes dulces e incluso infantiles pero una vez vas analizando parte por parte, elemento por elemento ves que realmente no son tan tiernas e inocentes sino que su mensaje va más allá del goce estético. Viendo sus obras también nos podemos trasladar en cierto modo en el mundo del surrealismo, pero yo me atrevería decir que sería un resurgimiento del surrealismo.

Snow White, Mark Ryden, 1997

St. Barbie, Mark Ryden, 1994

Hay muchas obras que destacar de su extensa galería pero sin duda alguna me quedo con la serie Blood (Sangre). Son unos dibujos que no dejan indiferentes a nadie, son como extraidos de una película de terror, pero a la vez desprenden una magia especial que hace, al menos personalmente, que te dejen atrapado y mirar y remirar cada detalle.

Rose, Mark Ryden, 2003

Además de hacer éstas pinturas también ha creado portadas de discos para los artistas más consagrados en el mundo de la música. Es el caso de Michael Jackson que creó para él la portada del disco Dangerous. En éste enlace podeis ver el analisis de la iconografía del la cubierta y podreis observar el significado de cada elemento y ver que está allí por un motivo determinado.

Portada del disco de Michael Jackson, Dangerous, Mark Ryden, 1991

Para finalizar me gustaría recomendaros que pasarais por al web de Mark Ryden y así podeis ver algunas obras más de las que he colgado por aquí.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Show must go on!!

Desde hace mucho tiempo que soy una gran seguidora del genero musical en el cine.
Soñaba con ser Olivia Newton John en Grease o cantar como Lauren Hill en Sister Act 2 o bailar como Catherine Zeta Jones en Chicago…
Pero no fue hasta hace un par de años que pude sentir el Musical mucho más cerca de mi, fue la primera vez que me senté en un teatro para poder gozar del espectáculo.

Fue el mes de julio en Londres, en el Teatro Princesa de Gales. Esa tarde noche íbamos a disfrutar del espectáculo Mamma Mia! No sabía que iba a ver, fue sentarme en la platea del teatro y… ¡a disfrutar!
Ese mismo año, el mes de noviembre, que disfrute del segundo musical en directo. Esta vez era en Madrid, en el teatro MoviStar y la obra Hoy No Me Puedo Levantar (HNMPL). Entré con el reparo de la durada del espectáculo, 3 horas y media... pero nos sentamos en el palco y… ¡a disfrutar!
Finalmente en el mes de diciembre en Barcelona en el Teatro Victoria, esta vez era Grease. Esta vez iba con ilusión ya que era una de mis películas favoritas… me senté en el palco y… ¡a disfrutar!

Me gustaría hablaros de los tres espectáculos e incluso me gustaría hablar de cómo se han adaptado del cine al teatro y viceversa.

Empezando con Mamma Mia! Me maravilló la obra, su sencilla escenografía, la magnífica forma de actuar y de cantar de los actores, la transmisión de alegría constantemente desde el inicio hasta el fin… podría estar halagando la obra sin parar. Me imagino que me marcó porque era la primera obra musical que veía en directo.
Al volver de Londres se estrenaba en Barcelona la misma obra, sinceramente me negué en a ver de nuevo el espectáculo. El hecho que las canciones de estuvieran traducidas al español fue el principal motivo de no irlo a ver, la mayoría de veces pierde su esencia principal por este factor.
Hace pocos meses que fui al cine a ver la película. Sinceramente iba con miedo, con miedo que la película me defraudara, porque ya sabemos como son las adaptaciones literarias al mundo del celuloide. Ésta vez no fue así. La adaptación era muy buena, prácticamente no había cambiado nada del teatro. La interpretación de los actores, los emplazamientos, la fotografía…. Muy buena adaptación.


Que decir de HNMPL para mí de los tres musicales vistos en directo el mejor. Decía que me daba miedo la durada del espectáculo pero realmente no fue así. Fueron tres horas y media que pasaron como si hubieran sido cinco minutos. La historia es maravillosa y banda sonora son las canciones de mi vida porque en parte he crecido con Mecano. Revivir las canciones en un espectáculo como tal y poder enmarcarlas en un contexto pues ya es una pasada ya que las dotas de un sentido que anteriormente no lo tenían. Más que una obra de teatro es un show. Ya desde un principio la Voz en Off te dice que puedes cantar, saltar, bailar, gritar, levantarte… nadie nos atrevíamos hacerlo en un principio, pero al final se convirtió todo en una especie de concierto… Puedo decir que ha sido en el único espectáculo en que he reído, cantado, bailado y llorado. Simplemente no tengo palabras y es recomendable al 100%



Finalmente Grease. Mi film favorito tanto de pequeña como de grande. La he visto mil veces, se me que va a pasar en cada momento, me se el guión de carrerilla y, como no, he bailado y bailaré las canciones como si se tuviera que terminar el mundo.
Fui a ver el espectáculo con muchas ganas para ver la puesta en escena y la adaptación al teatro pero… mis ganas se esfumaron al ver el espectáculo. La adaptación no estaba mal pero el hecho de haber visto muchísimas veces la película hace que veas todo lo que falta de ella y las claras diferencias entre una y la otra. Y creo que la segunda cosa fundamental que me acabó de derrumbar la obra fueron las canciones traducidas al español. Se entiende que se traduzcan para que el espectador entienda lo que ocurre en la obra pero, tratándose de provenir de una base tan conocida como el film, creo que no hacía falta la traducción. Podría decir, muy a mi pesar que la adaptación no llegó a las expectativas que yo esperaba.

No siempre las adaptaciones son buenas pero lo que si se puede conseguir durante el tiempo que dura la obra es disfrutar y olvidar todos los problemas que nos rodean.

No importa si ganas o si pierdes sino lo haces con tus zapatos de baile
Grease, 1978

lunes, 3 de noviembre de 2008

Reflexiones tras el visor

Hay muchos tipos de arte que nos rodean a todas las personas en general, es el arte que podemos encontrar en los museos, en la calle, en los libros. Pero particularmente tengo un arte que me rodea, se puede decir, desde que nací: la fotografía.
He nacido en una familia de fotógrafos. Mi abuelo lo era, mi padre lo es y yo, en cierto modo, me encantaría hacerme un huequillo en este mundo, sé que es muy complicado pero creo que poco a poco y con un poco de empeño se puede conseguir.

Desde muy pequeña he crecido rodeada de cámaras, fotos, negativos, diapositivas, álbumes… y esto creo que es lo que condiciona en mirarte el mundo desde otra perspectiva. Es curioso ir por la calle y mirarte situaciones en personas ajenas que piensas automáticamente “Qué bonita foto podría ser este instante”. Me gusta sentarme en los bancos de la calle o en un rincón de una cala de la Costa Brava con mi cámara e ir inmortalizando escenas habituales, que pueden no significar nada pero en realidad no es así. Es en momento así que Cartier- Bresson se me aparece en la mente con su cámara en las calles de París tratando de captar los gestos de los parisinos, algunos de ellos, inconscientes de que pasarían a la posteridad.

Personalmente me gustan este tipo de fotos. Estas fotos que muestran las pequeñas cosas del día a día: esos gestos, miradas, sonrisas, objetos, situaciones… que en un día normal nos pasan a todos desapercibidos pero que inmortalizados en un foto pueden llegar a tener un calibre totalmente diferente. Sí, en cierto modo me considero, viendo mis fotos, como una pequeña discípula Warhol y su pop art, descontextualizando las cotidianidades y elevando su significado.

Se Terminó el Juego, Glo Ribas, Noviembre 2006

En algún momento, en una de las webs donde publico fotos, me hicieron un comentario que en cierto modo me hizo sonrojarme. Decían que al ver mis fotos les recordaban a la obra de una de las grandes en la fotografía del autorretrato, Cindy Sherman (será una de las protagonistas en los artículos de Las mujeres en el Arte). Tanto ella como yo, por falta de modelos se autorretrataba. Hay momento que cuando realizo mis autorretratos pienso que mucha gente puede llegar a pensar que soy una ególatra pero la realidad no es esta. Conmigo misma pruebo diferentes tipos de composición que, con otras personas, puede que sean imposibles llevar a cabo ya sea por lo que yo puedo buscar mirando por el visor –aquel gesto, aquella mirada…- , por las sensaciones que quiero que se transmitan o simplemente por como quiero que sea la caracterización. A veces resulta muy complicado poder guiar a alguien que haga todo aquello que yo misma puedo resolver de una forma sencilla.


GloGlo, Glo Ribas, Octubre 2007

Pero donde llego a encontrar todos los gestos, miradas, enfados y sonrisas verdaderamente sinceras sin tener que forzar en ningún momento la situación es en los niños. Son un mundo muy especial, un mundo que no todos los que nos gusta a estar detrás de un visor se atreven a adentrarse. Es un mundo difícil, se tiene que tener mucha paciencia porque en estas fotos el que realmente manda no es el fotógrafo sino que el protagonista de las fotos. En este sentido tengo suerte de tener en casa mi modelo particular, mi hermana Maria. Como yo, ella también ha nacido en este mundo de la imagen y estar enfrente de una cámara. Para las dos estra delante de un objetivo es como estar manteniendo una conversación con alguien, algo que ya lo vemos normal y no un acontecimiento singular. Trabajar con ella es algo muy productivo ya que no se pone nerviosa, no se pone tensa y con una mirada capta lo que realmente quiero captar de ella.

Maria, Glo Ribas, Octubre 2008

Como digo, a mí la fotografía me invade día a día, aunque no esté detrás del visor en todo momento. Creo que es uno de las mejores cosas que he podido “heredar” de mi familia ya que hay poca gente que haya podido crecer en un ambiente de este tipo. No digo que sea mejor o peor que otro pero si digo que gracias a él tengo otra visión del mundo.
Sé que, donde sea que esté, mi abuelo estará contento y orgulloso al ver que aquello a lo que se dedicó, de pura casualidad, los que le hemos sucedido lo vemos como una forma de vida y no sólo como una mera afición.

Hacía días que tenía que hacer un artículo de este tipo.
Apartar por unos momentos el arte en mayúsculas y centrarme un poquito en "mi arte". Creo que de ésta forma los que vean mis fotos se las miren de una forma diferente y entiendan un poquito más lo que quiero transmitir con ellas. También de ésta forma podéis conocer un poquito más a la persona que se esconde tras estos artículos ya que muchas veces no todo el mundo que cree conocerme tal y como soy.

Fotografiar es colocar la cabeza, el ojo y el corazón en un mismo eje.
Henry Cartier- Bresson